Llevando unos dias muy agitados, nerviosa por las notas, las tensiones de clase y demás, ella se siente feliz, porque nota que tiene amigos,lejanos, pero amigos, y siente que algunos de ellos se van acercando poco a poco.
Quiere que alguien alcance su corazón.
Que alguien la abrace y pueda sentir su calor, en vez de la fría ignorancia y desesperación.
Desesperación de querer gritar tus sentimientos y no ser capaz, estar encerrado en uno mismo.

Sale para ir al colegio, feliz, ya que toca Inglés en primera hora.
Pero, yendo demasiado distraída, no se ha dado cuenta de la hora, y llega justo a tiempo para ver cómo el autobús se va sin ella.
Mira el horario, pero el siguiente autobús tardará 45 minutos, no puede llegar tan tarde un día tan especial, así que irá a pie.
Mientras camina lo piensa, ¿qué tiene ese día de especial?
Por alguna razón, cada vez se siente más cercana a las clases y a sus compañeros, siente que cada vez encaja más y mejor.
Un leve toque de mano se deja caer en su hombro, y pega un grito del susto.

-Iván! Me...me has asustado!!
-¿Qué? Pero si yo no he hecho nada! Eres una miedica
-Cállate! Tonto, ¿qué haces aqui?
-Seguirte, ¿no es obvio?
-Ah, no, no lo era..espera, qué?
-Jajajaja estás dormida.
-Jmp...
Van caminando juntos hacia el colegio, cuando se da cuenta, le mira a los ojos y le habla normal, sin ningún miedo, bueno, eso si él no le mira a ella, ahi su voz tiembla y se sonroja.
Definitivamente no está hecha para hablar con chicos.
Aunque, por alguna razón, le es mucho más fácil hablar con Iván que con cualquier otro.
Eso también influye en su reciente integración en el grupo, y se hace una ligera idea de por qué.
Cuando repasa sus memorias, Iván está en todas.
Sus buenos recuerdos y conversaciones en el colegio relacionadas con un grupo, incluyen siempre a Iván, es un buen chico y se siente muy a gusto con él.
Espera que esa sensación dure mucho más tiempo.
Aunque también ha pensado en otras sensaciones.
¿Y si le gusta Iván?¿Y si a Iván le gusta ella?¿Cómo sería si Iván fuese su novio?
Su imaginación se pone en marcha y empieza a sentirse cada vez más avergonzada y tímida.
Está claro que él llevaría la delantera, pero..¿y..en los besos?
Con sólo imaginarlo se muere de vergüenza.
Acercándose al colegio, pasa gente conocida, como Sonia y Esther, ambas saludan a Iván,quien responde al saludo alegremente, y, a ella, aunque no lo nota, aún está convencida de su invisibilidad.
Justo antes de entrar a las clases, antes de que Iván se fuera con sus amigos, le pide a ella que le de un consejo.
-¿Un consejo?¿Sobre qué?
-Sobre las parejas...¿cómo se sabe si te gusta una chica?

Iván mira al suelo, y, a pesar de que él siempre es muy atrevido y alegre, se nota que está sonrojado, no le mira a los ojos.
Eso le impacta.
-A-ah! Yo..no se mucho del amor, ya que nunca he estado...-
"Enamorada", era lo que iba a decir.
Pero sería mentira, sí que lo ha estado, y, aun habiéndolo estado, no es capaz de dar un consejo a su nuevo amigo, no puede fallarle, es su primera amistad con un chico a esta edad, y sabe que será una gran amistad, tiene que ayudarle.
-..e-eh..bueno..sólo imagínate a ella con otro chico
Iván se quedó unos segundos en silencio, y después le miró a los ojos a Ana.
-No quiero, no me gusta.
Ella se sonrojó por alguna razón, y también sonrió.
-Deberías decirselo.
-¿El qué?¿Cómo se lo digo?
-Sólo...dile lo que sientes, siempre es mejor que retenerlo.No te rechazará.
Iván miró a otro lado, algo inseguro, después sonrió.
-Gracias Ana, a ver que tal me sale.
Después, se fue.
Eso había sido un poco raro.
Por alguna razón, y por mucho que ella intentara mirarlo en clase de Inglés, él no le dirigió la palabra, ni una mirada, en toda la hora.
Eso la extrañó, pero supuso que sería por lo de la chica que le había comentado antes.
¿Quién sería? Personalmente, no pensaba que Iván se fuera a enamorar de nadie.
Aunque, todos nos enamoramos, ¿por qué iba a ser él diferente?
También se preguntó si eso afectaría a su amistad.
En el recreo todas estaban hablando sobre chicos.
Ella estaba un poco distraída.
¿Dónde estaría Iván? No estaba con sus amigos.
¿Y si iba a declararse a la chica?
-Voy al baño,¿alguien me acompaña?
Ella vio como Lucy se levantaba sola, así que decidió ir con ella.
En el camino Lucy no dejaba de comentar cosas, como que últimamente estaba de moda nosequé del pelo, o unas "chaquetas monisimas" de nosecuantos...
También que faltaban pocas semanas para los exámenes.
Había pasado ya bastante tiempo, unos 2 meses desde que quedaron para estudiar, y sólo había visto a Sonia y a Iván desde esa quedada.
No estaba demasiado integrada, y le costaba.
Lucy se metió en el baño, y ella se apoyó en la pared para esperarla.
Oyó unos ruidos, a pesar de que supuestamente todos estaban fuera.
Venían de la escalera, y no pudo evitar asomarse un poco.
Eran un chico y una chica, sentados en las escaleras.
No podía oir bien lo que decían, y, tampoco llevaba las gafas.

Después de fijarse se dio cuenta.
¡Era Iván! ¿Y la chica? No la distinguía bien...
Justo entonces Lucy se asomó también.
-A quién espiamos??
-AH!
Iván y la chica miraron hacia donde ellas estaban, pero consiguió esconderse a tiempo con Lucy.
La mandó callar, y salieron naturalmente del baño, como si no hubieran visto nada, pero la chica ya no estaba, sólo Iván, quien estaba subiendo las escaleras.
En cierto modo se sentía algo desanimada.
Aunque no entendía bien por qué, simplemente no tenía ganas de nada.
Decidió subir a clase más temprano, y creía que estaba sola, así que se levantó de su silla y se puso a mirar por la ventana.
No había visto a Iván desde el recreo, debería estar en la clase, pero no estaba.
¿Y si la chica y él las habían visto y se habían ido a otro sitio?
Una voz detrás suyo la sorprendió.
-oie.
-Ah! Q-qué quieres...?
Un chico alto, con el pelo despeinado y el flequillo largo hasta la nariz, estaba detrás de ella.
No se fijó mucho en quién era, y la voz tampoco le sonaba.
¿Cuánto tiempo llevaba ahí?
Eso no importaba, seguramente sólo iba a decirle que, en teoría o debería asomarse a la ventana, por las normas del colegio, pero simplemente lo ignoró, él se separó, y ella siguió mirando a la ventana.

Entonces se fijó en una pareja de alumnos que estaban en el patio vacío.
Uno de ellos era Iván, estaba segura, y la chica debía ser la que le gustaba, estaban hablando.
Entonces, ella, le besó.
Fue como un shock.
Al principio no podía creerlo.
Es decir, había visto bastantes besos en las películas, pero nunca uno en la vida real, y..resultaba extraño.
Decidió apartarse de la ventana y sentarse en su sitio.
Iván entró en la clase, y se le notaba feliz, aunque, ella no lo estaba.
Se sentía bastante mal, a decir verdad.
Sonia se sentó a su lado y empezaron a hablar.
Finalmente, llegó la hora de salir del colegio, y Sonia y Lucy fueron con ella.
En la salida, había una chica sentada tapándose la boca.
Lucy se acercó a ella.

-¡Esther! ¿Dónde estabas?
¿Esther?..¿De qué le sonabas ese nombre..?
Lo recordó.
Era una amiga suya, aunque, hablaban poco, más bien eran conocidas, y aunque la recordaba con el pelo más corto, era normal, ha pasado ya bastante tiempo desde que se fijó en ella por última vez.
-¡Chicas!
Esther se levantó de golpe.
Corrió hacia ellas y las abrazó.
-Chicas...¡tengo una gran noticia!
Cuanto más de cerca la veía, cuanto más la escuchaba, más pálido se ponía su rostro.
No puede ser...
-¿Qué ocurre?
¿Era? ¿Lo era?
-Pues..a ver.. en el recreo..mmmh..
Si... Tal vez...!!
Ya llevaba las gafas puestas...
No había duda...
-¡Qué ha pasado!
Tenía ganas de llorar.
Pero se retuvo, tenía que retenerse, fuera como fuera tenía que aguantar.
...
...
...
...
-¡¡Iván me ha pedido salir!!
Lo era...
...
Se formó un gran silencio.
Lucy empezó a dar saltitos de alegría.
Al poco tiempo, Sonia también sonrió y abrazó a Esther.
Esther, estaba emocionada, se la veía bastante enamorada.
Y empezó a contar toda su conversación con Iván.
Quería irse, quería salir de ahí, pero no podía hacer eso.
Entonces Sonia interrumpió.
-Perdona, tengo que acompañar a Ana a casa, se lo he prometido y vamos a llegar tarde.
¿Eh?
No tenía ni idea de lo que estaba diciendo.
-¿Eh?
-Vamos Ana...
-Pero yo no...
Sonia le interrumpió, le miró a los ojos.
-Ana, llegaremos tarde, ven.

Sonia...
Estaba llorando.
La agarró del brazo y empezaron a andar.
Ella estaba seria y en silencio.
Caminaban por la acera.
10 minutos...15...20...
Ana estaba preocupada, no sabía qué hacer.
Decidió que lo mejor sería olvidar mis sentimientos en ese momento, y ayudar a una amiga que siempre la había ayudado.
Así que tomo aire y se puso delante de Sonia.
Sonia la miró, confundida, y Ana abrió las manos, y sonrió, con expresión tierna, como una madre que quiere acoger a su hijo en su regazo.

Y Sonia, la chica alegre del patio, la amiga de todos, la sonrisa del colegio...se derrumbó entre sus brazos, llorando desconsolada.
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