lunes, 14 de diciembre de 2015

¿Es malo hablar con extraños?


Mi madre me lo dice siempre que salgo.
No debo hablar con extraños,aunque también quiere que conozca gente nueva y vaya en pandilla.
Eso es contradictorio.

La gente que conoces y te conoce fue en algún momento un extraño.
¿Entonces...realmente es malo hablar con extraños?

Eso pensó cuando se encontró con ese chico en la parada del metro de Madrid.
Estaba en el andén de Pza Castilla de la línea 9,hacia el Barrio del Pilar,y justo,cuando ya se oía el ruido del tren cercano y se levantaba del banco para entrar,su mirada se cruzó con la de un chico que también se acercaba al andén para tomar el tren.

El pelo de él era oscuro,era difícil distinguir si era negro o marrón.
La forma de su cara se perdía entre su cabello,pero se la marcaba el mentón,sus labios eran pálidos y secos,también algo cortados,y sus mejillas ligeramente rojizas.



¿Era acaso un extraño?

Creyendo que tal vez esa chica trataba de decirle algo,deslizó su mano hacia su oreja y se despegó un auricular de la oreja,pero la chica no habló,sino que se  le quedó mirando como si fuera alguna clase de extraterrestre.
Aunque no le veía los ojos,no le hacía falta,porque no se los había visto antes,pero sí el resto de su rostro.

-Eres..ese niño..no?-,dijo,con voz insegura

El chico miro a otro lado,como esperando que apareciera alguna persona a responderla.
Se movía nervioso y no la miraba a los ojos,la verdad es que ni siquiera los mostraba,por el grueso flequillo que abultaba en su cabello,tapando parte de la cara.
No parecia tener intención de responder,y,dehecho,no respondió.


Parecía que no se acordaba de ella.
Esto la entristeció.
Simplemente decidió dejar de mirarlo y dirigirse al vagón de tren,con la vista baja,y sin tener en cuenta la bocina que alerta el cierre de sus puertas.
Cuando se dispuso a entrar,una mano fuerte la agarró del hombro y la trajo de vuelta a donde estaba con un increíble reflejo,apenas le dio tiempo a ver como las puertas del vagón se cerraban rápidamente,como si hubieran intentado atraparla,y hubieran fallado.
El tren se fué.

Respiraba agitada y se sobaba el cuello,se lo había jugado.
Cuando volteó se dio cuenta de que su salvador la estaba agarrando aún fuertemente del hombro.
Intentó soltarse una primera vez,pero la estaba agarrando muy fuerte,volteó hacia arriba para verle la cara,era ese chico de antes.

Aunque parecía que ni siquiera se había dado cuenta de que le había salvado la vida,pequeñas gotas de sudor se reflejaban en su mejilla,se pasó la mano por la frente,apartándose el pelo levemente,seguía teniendo esa expresión de indiferencia,pero no le había visto los ojos antes.
Notó que ella la miraba y dirigió,por primera vez,sus ojos hacia los de ella.
Contacto directo.


Eran unos ojos claros color almendra,con escasos reflejos.
Mucho más vivos de los que ella había pensado.
No concordaban con la seriedad de aquel tipo.

Cualquier pareja hubiera apartado la vista rápidamente,simulando no haberse visto tan profundamente,cosa que hizo ella inmediatamente,pero él siguió inspeccionándola,segundos..segundos..y más segundos..que se convirtieron en minutos,haciendo que la situación se volviera incómoda.

Él finalmente pestañeó varias veces y levantó la cabeza,apartando de ella sus ojos.
Echó un vistazo al cartel que mostraba cuánto tiempo faltaba para el siguiente tren.
Apenas un minuto.

Después se volvió hacia ella,aunque,sin mirarle a los ojos.
Tampoco la miró a la cara siquiera para gesticular señalando la señal.
En un momento dado,ella creyó ver como él separaba sus labios,cortados para hablar,pero,le entró el pánico.
Salió corriendo tras disculparse y huyó del andén completamente roja,dejando al chico solo.
O,mejor dicho,solo entre la gente.


Llega al baño de la estación.
Se encierra en una cabina empapada en sudor.
Mientras se tranquiliza,lo piensa detenidamente.
¿Por qué se ha ido?
Porque no aguantaba más;una puerta casi le corta el cuello,y ha estado con los ojos de ese chico demasiado sobre ella.
Nunca se habían detenido a tenerla en cuenta tan detenidamente,y eso que,¡parecía que no le importaba en un primer momento!
Esta vez es ella quien se tiene que secar el sudor de la frente.

Y si..?
Ese chico se enfada por haber salido corriendo asi..?
Debería volver.
Pero esque le tiemblan las piernas.
Le gusta estar con chicos,le caen mejor que las chicas,pero,se pone demasiado nerviosa,y a hablar,sonríe estúpidamente,como si tratara de caer bien...o algo por el estilo...
Y es por eso que no puede,pero,tiene que volver,aunque solo sea por educación.


Cuando llega,apenas alcanza a ver como se cierran las puertas del tren y éste,tras haber recogido a sus pasajeros,se va.
La estación se queda vacía,y ella suspira.
Lamenta haberlo dejado solo,puede que se hubiera sentido muy solo.
Tal vez se hubiera sentido que es el que está más solo.


Pero claro,todos pensamos que somos el más extremo en nuestros sentimientos.
A fin y al cabo,ella también es la que está más sola.

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